Continúan los trabajos de construcción en la obra: atado de armaduras y colocación de comunicaciones de ingeniería bajo los cimientos del edificio.
La armadura se teje a mano desde el piso inferior para crear un entramado sólido y resistente para estructuras de hormigón armado. Con este método se pretende proporcionar resistencia a las cargas y a los efectos sísmicos.
De este modo, los canales de drenaje y comunicación se colocan cumpliendo todas las normativas técnicas. Se presta especial atención a la impermeabilización y al correcto tendido de las tuberías para evitar el riesgo de fugas o daños en el futuro.

Todos los trabajos se someten a un estricto control de calidad.
En cada fase, representantes del servicio de certificación y técnicos visitan la obra. Esto garantiza que los materiales y tecnologías utilizados cumplen las normas de construcción más estrictas.


Por delante está el vertido de pilares de hormigón armado, la instalación de soportes metálicos y los forjados.